
LLOREMOS
En cuarentena aprovechemos el tiempo y lloremos.
Para sentir la vida que pasa, lloremos.

En cuarentena aprovechemos el tiempo y lloremos.
Para sentir la vida que pasa, lloremos.

¿Probaste la mermelada Dulciora de higo? ¿Le pedís al verdulero los morrones picados para arañarlos a mitad de precio? Es porque sos croto o crota. No podés evitarlo.

La historia de un tipo que gana poco pero tiene mucho.
Escuchate este audio, tirale un caño a la vida.

Para la cuarentena de la dama, para el hipocondriaco caballero, llegaron los audios de Timbó, para cantarle a la vida, para compartir con la tía, para escuchar mientras pica ajo, mientras barre donde ya barrió, para el sagrado baño, oh, a los audios de Timbó, salud, estamos vivos.

¿Te acordás qué lindo era viajar en tren? ¿Quién no quisiera ahora estar en el andén dejándose calentar por un rayito de sol otoñal leyendo La Razón a voluntad diario?
Para respirar algo de esa entrañable atmósfera denominada transporte público, les compartimos en esta primera entrega un clásico texto de Timbó interpretado por el querido y admirado teatrero Jorge López Vidal que desde algún lugar estará brindando con tinto.
Para la cuarentena de la dama, para la angustia del caballero, llegaron los audios de Timbó, para cantarle a la vida, para compartir con la tía.

En Carmelo se celebró el 9no encuentro de Teatro del litoral y el más allá al que asistimos todos los años muchos grupos y elencos de zona norte. Aquí unas líneas de lo que fue el primero de los días en esta bella ciudad ribereña.

En un brote de energía artificial con peligrosos niveles de ansiedad material cubriendo la necesidad de enraizarnos arrasamos, devoramos, deglutimos, tragamos, fagocitamos, consumimos; impetuosos, ladinos,

Coseché unos limones del árbol frente al arroyo. En la punta de una rama había uno gigante, amarillo. Era bastante deforme, poroso, arrugado, con granos.
Por ahí vos no lo hacés, no lo hiciste nunca, ni tus amigos tampoco. Pero que pasa, pasa. Demasiado pasa. Toda la vida nos pasa. Como que hay brujas hay machirulos.
Entonces, no te pido que cambies porque nunca lo hiciste, pero sí sería copado que en la calle, en el subte, en el bondi o en el tren, vayas atento. Y si ves alguna situación parecida a esta, contactes, al menos, visualmente con la piba. Que te pueda pedir ayuda. Que no se sienta sola. Que intervengas.