
En un brote de energía artificial
con peligrosos niveles de ansiedad material
cubriendo la necesidad de enraizarnos
arrasamos, devoramos, deglutimos,
tragamos, fagocitamos, consumimos;
impetuosos, ladinos, lapidarios,
y lo peor de todo: ni nos enteramos.
Satisfaciendo neurosis diarias
soledad, vacío, desenfreno;
rellenamos agujeros negros
con bombachas, chorizos, labiales
sal del Himalaya, Youtube y celulares.
Aislados en tecno burbujas
en plena crisis existencial
separados de todo
lo que nos abriga y alimenta,
tragamos, fagocitamos, consumimos,
arrasamos, deglutimos, devoramos;
impetuosos, ladinos, lapidarios,
y lo peor de todo: ni nos enteramos.
Nos dejamos gobernar por un sistema
que deshonra el principio de sustentabilidad
y apaga gravemente el sentido de comunidad.
Pero un día,
al igual que el patriarcado,
el espiral cerrará su vuelta
y esto también se acabará.
Texto: Vicky Crespo / Ilustración: Lucas Palacios