SALIDAS PARA NO VOLVER AHÍ

 

28/01/2014

Lucas ayer regando conmigo. Le doy la manguera para que riegue un poco solo: «Mirá papá, hicí lluvia». No tengo un hijo, tengo un dios, jaja.

 

29/03/2015

Una genial salida de Lucas de hoy, hablando de la muerte sin hablar. El papá del abuelo Enrique Lockhart, ¿quién es? Se llamaba Cayetano. ¿Y dónde está? Ya no está. ¿Por qué? Porque cuando la gente es muy grande ya no vive más. ¿Es porque si no siguen creciendo y rompen el techo?

 

01/07/2015

Lucas y Laura viajaban en taxi. Lucas mira el crucifijo colgado del espejito y le pregunta a Lau: ¿por qué todos los taxis tienen el mismo equilibrista?

 

21/10/2015

Pregunta filosófica de Lucas: Ma, ¿cómo se vuelve para atrás si es al revés en la vida?

 

21/11/2018

Ayer fui al supermercado con Lucas y Manuel. Lucas se portaba bien pero Manu no. Le pregunto: ¿cómo tenés que portarte?

Bien

¿Y cómo te estás portando?

Mal

Y, si sabés que está mal, ¿por qué lo hacés?

Porque yo le digo al cerebro y no le sale.

 

22/01/2020

Otra de Manu: el viento, ¿es atravesable?

 

02/04/2020

Manu: ¿Qué es «artificial»?

Lucas: Hecho por el hombre

Manu: Ah, entonces yo soy artificial.

 

 

cuando yo sea grande

y tenga catorce

¿voy a poder?

tomar con el de vidrio

cuando sea un papá

¿voy a poder?

y yo no puedo contestar

no sé decir respuesta

dice y me educa

mi hijo dice

yo soy el papá y grita

caramba

lo escucho a papá

las puertas empujan

el viento y los treinta y cinco años

¿voy a poder

cuando sea un papá

no repetirme repetirlo?

me alejo de su grito

y estudio la crianza

con apego y me encuentro detrás

del reflejo de

la ventana

como un nene manejando

el Falcon rojo palanca al volante

trabado

el tránsito no es ya un juego

el auto tampoco

me pongo el cinturón

y choco contra la

imagen del vidrio

que es común

repetir

el lugar del

que me quiero ir

¿voy a poder?

no sé decir respuesta.

 

 

En palabras del autor

Las salidas de los chicos son únicas. Claro, todos los padres y madres pensarán algo parecido. Y es verdad. Desde que soy padre vivo este paradigma tan diferente al experimentado en la infancia (los niños casi no teníamos voz y en general sólo interrumpíamos y molestábamos. Nos hablaban desde su altura y no querían respuesta). Mi paternidad es la lucha contra esos dogmas. Y descubrí que disfruto y aprendo de sus miradas. Más nítidas, menos vueltas, más sinceridad. Una lucidez que me asombra día a día. Posteo en las redes estas anécdotas porque quiero compartir estas enseñanzas con el mundo.

 

Texto: Matías Lockhart / Ilustración: Facundo Mangudo

 

Un comentario

  1. Me encanto, Mati! Sobre todo la reflexión final, la de luchar con el espejo, querer romperlo, y sin embargo, muchas veces verse reflejado en él.
    Muy buena esta idea y la de.registrarla y compartirla con el mundo y con el resto de padres q redescubrimos el mundo a través de la mirada de nuestras hijos.

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