PROYECTO SQUATTERS

 

 

 

Texto: Agustín Llorca

Fotografías: Proyecto Squatters

 

 

 

TODA PUBLICIDAD ES POLÍTICA

 

La vida entera. Cómo vivirla, cómo pensarla, cómo aceptarla, cómo criticarla, cómo valorarla, cómo sentirla, cómo nombrarla; todos los cómo, los dónde, los qué, los cuándo y los cuánto no se aprenden ni en los libros, ni en la escuela ni en las facultades. O, si se aprenden, es solo un complemento ínfimo comparado con la enseñanza que dejan las propagandas en lxs seres humanxs de esta era.

Carteles en la calle, pop-ups, remeras, canciones, spots entre las canciones, camufladas en las películas, en las series, en obras de arte, escondidas en los rincones de la casa, en todas las páginas de los diarios y las revistas, en las páginas web, en las redes sociales, en charlas dentro de los colegios disfrazadas de contenido “educativo” y hasta incluso antes de la edad escolar las propagandas nos educan. Parecería que nadie las puede parar. Se puede ver claramente el maquillaje de la comida hegemónicamente limpia, pulcra, brillante, los colores bien combinados, las papas ordenadas, hasta se podría admitir “parece de mentira”; pero lo que pocxs pueden hacer es resistirse a la tentación de meterse adentro del negocio de comida rápida y comerse esa misma comida la cantidad de veces que el sueldo se los permita. La cerveza o el vino que nos hablan de nuestras emociones o nuestra personalidad y la ropa que va a provocar llamarle la atención al amor de nuestra vida son apenas algunos de los mensajes que abren el apetito consumidor. Los productos no son lo único que nos venden las publicidades (y acá es donde se fusionan y disfrazan las propagandas), también nos venden modelos de vínculos, de familia, de feminidad, masculinidad y normalidad. Bajan línea a las generaciones futuras. Formas de crianza, de salud, la heteronormalidad, la juventud eterna, la belleza, la razón y sobre todo: paquetes de verdades incuestionables. Porque no solo difunden el mensaje las publicidades, sino que también lo multiplican lxs consumidorxs al comprar, al intentar parecerse a lxs modelos publicitarios y hasta repitiendo los slogans y frases que acompañan a los productos a veces casi sin darnos cuenta.

Pero hay a quienes todas estas propagandas no les entran: un grupo de personas que ven con claridad qué es lo que esconden los mensajes publicitarios. Como si vieran la vida con los anteojos que se encontró John Nada en la película They live y en vez de agarrarse a las piñas como John, para que el resto también se ponga los anteojos, intervienen las publicidades con humor, ironía, inteligencia e imaginación; y acuñando el término “contrapublicidad” muestran el verdadero mensaje que esconden las propagandas disfrazadas de publicidades.

 

 

Intervenciones de publicidades en la web (activismo digital).

 

 

Ellxs son Proyecto Squatters, un colectivo artístico que se define como “proyecto contrapublicitario argentino, creado como una expresión sin fines de lucro, destinada a inspirar a las personas a mirar al mundo desde una perspectiva crítica y avanzar hacia una cultura de consumo más consciente y responsable”.

Nacido en Buenos Aires en el año 2008, crece día a día por toda Latinoamérica actuando en la vía pública (arte-activismo urbano), en las casas, colegios y espacios culturales (microactivismo) y en soportes digitales (activismo digital). Ejecutando e incentivando a las masas la intervención artística de las publicidades y propagandas buscando “construir una mirada crítica sobre la sociedad de consumo y particularmente sobre los efectos políticos, culturales, ambientales y subjetivos del discurso publicitario”.

 

 

 

Intervenciones en carteles  en la vía pública (arte-activismo urbano).

 

 

El colectivo actúa de tantas maneras como integrantes lo conforman. A veces de forma espontánea, a veces programada, a cara descubierta o cara tapada. Genera piezas únicas en las calles y también piezas para reproducir en masa. Si te interesa intervenir las publicidades, ni siquiera tenés que contactarlos ni pedirles permiso; si no se te ocurre nada, podés descargar e imprimir carteles o etiquetas e intervenir las publicidades cómo, dónde y cuándo quieras (como por ejemplo las de los hexágonos negros que visivilizan el conflicto latente del etiquetado frontal de alimentos). También dan charlas y talleres en escuelas, universidades y centros culturales.

 

 

 

Talleres de formación (micro activismo)

 

 

 

Desde 2016 forman parte de la red Subvertisers International, un movimiento global de individuos y organizaciones implicados en develar las diferentes formas en que la publicidad afecta a la sociedad.

El movimiento contrapublicitario se agita y expande como una ola que, al volver, genera más y más movimiento. Porque, después de ver las publicidades detrás de los lentes de proyecto Squatters, o te despertás con ganas de despertar al resto o apoyás los lentes en la mesita de luz, te metés en la cama y seguís consumiendo.

 

 

 

Intervención sobre revistas (micro activismo).

 

 

 

¿Cómo podés hacer contrapublicidad?

En @SquattersDifusion | Linktree podés encontrar El manifiesto del movimiento contrapublicitario, Materiales de descarga para sumarte a la acción, Playlist de activismo en las calles, Consejos para activistas y más. 

 

Películas recomendadas:

They live, de John Carpenter.

Oscar, de Sergio Morkin, documental sobre el artista pionero de la contrapublicidad. 

 

 

No hay comentarios en on PROYECTO SQUATTERS

¿Qué te pareció lo que recién viste/leíste? Tu comentario sincero es un abrazo compañere, no lo dudes.

Tu email no será visible
Tu email no será visible