PROYECTO SIS

De cuando la escuela y la comunidad se aúnan para defender un territorio

 

 

 

 

¿Cómo se transforma a una institución que cruje? La Secundaria Isleña Sustentable es un proyecto pensado y encarnado por docentes isleñes para dar y recibir una enseñanza entrelazada a la vida isleña del Delta.

 

 

 

 

Texto: Paula Formento

Fotografías: Proyecto SIS

 

 

 

 

Como docentes muchas veces nos preguntamos cómo transformar la escuela para que aporte al cambio social. Como isleñas muchas veces nos preguntamos cómo transformar la escuela para que aporte a la vida en comunidad. Y entre tantas preguntas nos juntamos a pensar. ¿Es posible que la escuela y la vida se amalgamen en pos de una vida isleña digna? ¿Cómo sería posible este camino? ¿Cómo hacer dialogar a la escuela y a la comunidad, a la ciudad y a la vida rural, tantas veces enfrentadas por los discursos dominantes dicotomizantes, en detrimento de la formación de les jóvenes? 

Hace más de 10 años docentes y madres de la escuela primaria y secundaria N°12 nos venimos juntando para pensar una secundaria acorde a las necesidades del territorio. Un territorio amenazado, como lo están la mayoría donde se encuentran bienes naturales necesarios para la vida, en nuestro caso, el agua. El humedal viene siendo devastado por intereses capitalistas que solo se mueven por el lucro. Modificación del suelo, quemas, contaminación del agua, turismo depredador son las lógicas que se imponen en nuestro delta, que intenta resistir gracias a su propia dinámica natural y a las comunidades que lo habitan. 

 

Un poco de historia de la 12

 

La escuela secundaria N°12 es la primera que se funda en la primera sección del delta de Tigre para dar respuesta a la necesidad de una comunidad de seguir formando a sus jóvenes sin salir de su territorio, ya que hasta entonces solamente existía en segunda sección la ESST Nº1 de San Fernando. Ante la falta de espacio en el actual edificio de la Escuela Primaria 12, donde algunos años atrás ya se habían agregado 8vo y 9no año (que según la organización escolar de aquel sistema completaban el ciclo primario), se decide que funcione en el mismo lugar que la primaria, pero a contraturno, en el horario de la tarde. De 14:15 a 19 les jóvenes de distintos lugares del delta, desde el Río Paraná hasta el Arroyo Gambado, del Antequera al Vinculación, cursan su nivel secundario que, acorde a todos los cambios del sistema educativo, primero fue el Polimodal y actualmente la Escuela Secundaria. Todas estas transformaciones llevaron a varias reorganizaciones del espacio, estando actualmente la secundaria dividida en dos: la básica a la mañana y la superior y la secundaria de adultos a la tarde. Esto genera dos grandes problemas: por un lado, la imposibilidad de que les jóvenes estén todes juntes, compartiendo recreos, vida social, organización estudiantil; por otro, la llegada a las casas en horario nocturno, dado que muches navegan casi dos horas para estudiar. También dificulta la organización familiar y la posibilidad de hacer actividades extraescolares dado que entre navegación y cursada están todo el día en la escuela. Ya desde sus primeros años les docentes y la primera directora de la secundaria visualizaron el problema e inclusive se buscaba terreno donde poder desarrollar la Secundaria en un horario acorde a la vida isleña y con espacio para desarrollar proyectos y actividades que resultaban imposibles por falta de espacio en el edificio. 

Ante estos problemas, como comunidad y como escuela decidimos empezar a reclamar por un edificio propio que nos permitiese manejar nuestros propios tiempos y tener la escuela cursando toda junta. Pero, ¿solo con un edificio único nos conformamos?

 

 

 

 

 

 

Un modo de vida a defender y transformar

 

El sentido común que se nos impone dice que el progreso está en la ciudad. Allá afuera, del otro lado del Río Luján, está lo que todes anhelan: servicios, diversión, trabajo, inclusión. La vida isleña se contrapone a eso, vida solitaria, rural, con pocos y deficientes servicios, trabajos mal remunerados y todo un imaginario sobre lo que es digno y lo que no, aferrado a un modo de vida de consumo. Pocas veces hablamos del privilegio que tenemos por vivir en un humedal. Ser parte del río, del monte, de su flora y su fauna, ser parte de sus ciclos de vida y de muerte. Nuestra vida como isleñes está totalmente entrelazada con la vida de la naturaleza, rompiendo la dicotomía naturaleza-cultura y construyendo un entre que nos nutre y empodera. Pero no solo muches nos sentimos privilegiadas por vivir en el humedal sino también nos sentimos con la responsabilidad de protegerlo y valorizar todo lo que nos enseña y las posibilidades que nos da para cuidarlo. 

De tanto navegar y derramar lágrimas por el avance del supuesto progreso, es que decidimos que no solo hacía falta un edificio propio para la secundaria sino una escuela que defendiera el humedal y que nos formara para ser guardianes de este preciado territorio. Así nace el Proyecto SIS. Por un lado, la Secundaria Isleña Sustentable: un edificio que se pierda entre el monte, que nos permita aprender entre árboles y no solo entre paredes. Un edificio que pueda producir su propia energía y que potabilice el agua para no depender de ninguna empresa, un edificio construido con materiales del lugar y con manos isleñas, pensado y construido por y para isleñes.  Por otro, el CFC (Centro de Formación Complementaria) donde les jóvenes puedan realizar oficios propios de la isla como también actividades artísticas, nutridos por el saber que nos da el monte y toda su biodiversidad. Este proyecto también incluye un jardín maternal, porque sabemos que muchas jóvenes son madres y que actualmente no hay ningún lugar donde puedan dejar a sus hijes para poder seguir estudiando y formándose en lo que deseen. 

Organizándonos y soñando, imaginando e insistiendo, en el año 2019 logramos que la Municipalidad de Tigre adquiriese el predio ideal. Lo que supo ser el Club Juventud Isleña, que albergó a miles de jóvenes que se juntaban a hacer deportes y sociales, recupera su vitalidad para ver nacer la primera escuela secundaria sustentable de Latinoamérica. Ubicado en el Río Sarmiento y San Antonio, a 5 minutos del actual edificio de la Escuela N°12, nos permite construir un polo educativo en el tan conocido Tres Bocas. Así es como a metros de distancia se encuentra el Jardín de Infantes N°12, la EP N°12 y próximamente la nueva escuela secundaria N°12 y el CENS N 461 

Actualmente nos encontramos juntando los fondos necesarios para llevar adelante la construcción. Ya hemos conseguido el primer financiamiento para la realización del sum-comedor y seguimos en búsqueda para la construcción de las aulas, la biblioteca, un laboratorio y un anfiteatro; como también para el CFC. 

 

 

 

Render del Proyecto SIS

 

 

 

 
 
 

 

En la semana de los humedales te presentamos a PROYECTO SIS, secundaria isleña sustentable en el Delta.

Vos también podés acompañar a que ésto suceda, cruzar el río, tomarte la lancha, difundir y aportar al proyecto, conectar con les que impulsan a la SIS. Hay un montón de cosas que podemos hacer. Unirnos y cambiar las costumbres. 

Y ya sabés, a nosotres con un tereré nos bancás para que podamos seguir dando a conocer estos proyectos y a les que los motorizan.

 

 

 

 

4 respuestas

  1. Realmente un proyecto mirando al futuro en cuanto a que si no cuidamos los recursos naturales que tenemos hoy; no nos podemos proyectar al mañana.
    Les hago una consulta, en cuanto a la colaboración, qué necesitan? Manos para ayudar o sólo fondos; ya que soy una docente que se jubiló hace dos meses y ama la Naturaleza como así la educación de calidad donde los 17 ODS no pueden faltar de explicarse en el aula.

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