
Texto: Madhavendra Salvatierra y Valeria Pamparato
Vadha / @vadha.cocina
Fotografías: Sole de Sousa / @sole.de.sousa.artist
Hablemos del «santo grial» vegano: el panqueque tradicional sin huevo. ¿Cuándo fue la última vez que pudiste comer panqueques fuera de tu casa?
Para quienes no consumimos huevo, es toda una hazaña poder comprar o llegar a igualar (sin receta) esa esponjosidad y flexibilidad que lo caracteriza. Por otro lado, el panqueque sin huevo también ha sido juzgado de laborioso y tedioso, teniendo que arrancar los famosos canelones del domingo tomando mates con el gallo.
Tenemos algo para contarte: ¡te engañaron! (no leer con niñes cerca). Es tan cierto como que existe Papa Noel.
Vamos a lo importante: hacer la pasta te lleva 5 minutos, la podés conservar en la heladera hasta 4 días, te salva un desayuno, un almuerzo o cualquier situación inesperada, como que un amigue paracaidista te caiga a tomar mate.
Ingredientes (para 10 panqueques aprox.)
Poné todo junto y mixealo. Si no tenés mixer, pica las hierbas bien chiquitas y batí con entusiasmo, que solo te separan segundos de empezar a disfrutar.
Algunos tips a tener en cuenta:
Para los salados, a la pasta podés agregarle hierbas frescas que suman mil millones de puntos (albahaca, perejil, cilantro) y no te olvides de condimentar con sal, pimienta o las especias que más te gusten, ¡no hay límites!
Para los dulces, podés ponerle un chorrito de esencia de vainilla y que el recuerdo de la abuela te guiñe un ojo. Si querés hacerlo dulce, agregale un toque del endulzante que prefieras. ¡Un poquito! ¡Ojo con pasarte!
A medida que los vayas haciendo, apilalos unos sobre otros y mantenelos tapados con un repasador para que no se sequen. Esto también ayuda si alguno se te pasó de cocción por estar meta sacarte selfies.
Si tenés una panquequera, ¡a tu juego te llamaron! Si no tenés pero ligaste algún objeto culinario antiadherente, ¡es por ahí! Y si sos un ninja de la plancheta, sabé que es una gran opción.
Pincelá con materia grasa entre panqueque y panqueque, no solo para que no se peguen, ¡esto aporta sabor!
Si guardaste los panqueques en la heladera, lo más probable es que cuando quieras usarlos fríos se te rompan. Para regenerarlos hay que entibiarlos un poquito ¡y listo! ¡Como recién hechos!
La prueba de fuego es agarrar el panqueque y como si fuese un papel abollarlo y dejarlo caer, si se quiebra te falta un toque de aceite. Si seguiste bien la receta, va a quedar intacto… ¡preparate! ¡Vas a ser el panquequere designade de por vida!
Ahora solo queda revisar la heladera y pintar este lienzo en blanco! Que no te limiten las creencias, acá en Vadha a los panqueques de perejil los desayunamos con manteca de maní y mermelada.
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