GUISO DE LENTEJAS

 

 

 

Hay burócratas del guiso de lentejas que te dicen “¿Guiso sin carne? Entonces no es guiso”. Buena dueñx de la verdad, cómo te dicen.

“Guiso” viene de la acción de “guisar” que vendría ser algo así como “preparar alimentos al fuego”. Entonces, llamemosló como querramos que acá, no interesa la verdad, solo interesa comer rico, sano, barato y sin sometimiento animal.

Ojo. Aquí escribe una persona profundamente atravesada por la propia cultura que, come carne pero no desea tribunear a través de un medio de comunicación su consumo porque cada vez, vos sabés. Somos tan burgueses que podemos elegir qué No comer. Re cheta la culpa de la clase media.

Dicho esto, pasamos a los ingredientes.

 

 

Ingredientes para 4 personas:

 

Lentejas 500g

Cebolla x 2 ó 3 unidades medianas

Morrón rojo x 1u

Verdeo x 2 ó 3u

Ajo, a gusto.

Zanahoria x 1 ó 2u

Zapallo o calabaza, medio kilo

Papa x 2 ó 3u medianas

Batata x 2u medianas

Choclo x 2u

Sal y especias, a gusto

 

 

 

Antes de empezar es sano aclarar la eterna pregunta: “¿las lentejas las tengo que poner en remojo?”.

Según.

Si compraste las típicas lentejitas envasadas de supermarket, que son pequeñitas y duritas, te diría que sí, la noche antes, las ponés en un bol y antes de usarlas las colás y listo; luego te comento cuándo entran a la cancha. Y si por ahí te iluminaste y querés improvisar un guiso y no tenés tiempo para el remojo, te recomiendo hervir las lentejas aparte, se hacen igual, solo es más tiempo de cocción. No va a ser lo mismo que cocinarlas con todo el verdural, pero igual va, con el consejo final que cierra la receta, va a quedar, va a quedar…

Ahora bien.

Si por ahí conseguís lentejones en una dietética, puede que no necesiten remojo. Eso se lo podés preguntar al ser humano que te atiende.

 

Ahora sí.

Para hacer un rico guiso de lentejas primero tenés que darle play al disco de Sol Varak y Les Boris “Y lento”. Y lento, vas pelando y picando todas las verduritas. Tené en cuenta que tanto papa, calabaza y batata, no cortarlas ni muy chicas ni muy grandes. Si las cortás pequeñas se disuelven rápido, y por el contrario, muy grandes van a tardar en cocinarse. Podríamos pensar que un tamaño límite podrían ser los dados de la generala, ponele. Atención con la parte verde del verdeo, también picala, no la tires y aguantala que recién la vas a usar al final.

 

Idealmente en una cacerola de barro (o la que tengas), fuego medio, cachito de aceite, lo primero que tirás es el ajo, así lo que sigue a continuación, empieza a cocinarse con viento a favor, es decir, con gustito a ajito. Esperás que se dore un cachito y ahí vas arrojando cebollita, verdeo, morrón y; mientras cocinás, revolvés, revolvés cantás, “El colgado” de Sol Varak. Importante aquí salar a gusto.

 

Un ayudín sobre cómo me gusta hacerlo a mí.

Una vez rehogadas las verdus, podés tirar parte del zapallo que ya tenés cortadito y lo cocinás hasta que se desarme un poco, de esta forma te garantizás que, lo siguiente, de algún modo se cocine en un caldo a base de zapallo. Una vez que el zapallo se desarmó, incluso podés ayudarlo con el pisa papa para que se desarme aún más, y ahí, podés ir tirando el resto: papa, batata, zanahoria, lo que te quedó de zapallo, la parte verde del verdeo y las lentejas.

 

Acá es importante echar agua a la cacerola, hasta tapar las verduras, ponele, y si querés, tal vez un poquito más de sal y especias a gusto. Revolvés un cachito para que el verdural salga a bailar y ahora podés descansar. Tapás, y por lo menos, tenés 10/15 minutitos aprox para ordenar y limpiar el desastre que hiciste en la cocina. Eso sí, no te olvides de ir mirando, revolviendo, sintiendo porque ya estás palpitando el final.

 

Cuando ves que más o menos las verdus y lentejitas están, ahí podés tirar los pedacitos de choclo. Ésto es lo último que entra a la cancha porque con 5 minutos de full cocción, ya los tenés.

El punto final del guiso no es ciencia cerrada, es decir, no hay tiempos exactos porque depende del tipo de fuego con el que cocinás, el tamaño de tu cacerola, la cantidad de agua que echaste y sobre todo, tu sabor ideal. Hay quienes les gusta el verdural y lentejal al dente, hay quienes les gusta más pasadito. Por eso te recomiendo que siempre estés revolviendo para estar cerca de la cosa, como quien dice.

 

Consejo final.

Te recomiendo que, una vez finalizada la cocción, al menos lo dejes reposar 20/30 min. De esta forma te garantizás un sabor bien power con todo lo que acabás de cocinar. ¿Viste que dicen que el guiso es más rico al día siguiente? Bueno. Eso es porque se asentaron todos los sabores, por eso, dejándolo reposar algunos minutos luego de apagar el fuego, es garantía de un sabor ideal. Y si por ahí improvisaste el guiso y no tuviste tiempo de remojar tus lentejas, como te comenté, las podés hervir aparte y cuando están, las juntás con el verdural: fundamental dejar que se enfríe todo junto por esto de concentrar el sabor. Luego recalentás, y listo.

¿Te tiro el último centro? Antes de comer, un chorrito de jugo de limón al plato, después me contás.

 

 

 

Texto y fotografías: Guido Zappacosta

¿Qué te pareció lo que recién viste/leíste? Tu comentario sincero es un abrazo compañere, no lo dudes.

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