EL TIPO QUE TE PASA POR LA BANQUINA

 

 

 

Texto: Guido Zappacosta

Arte: Juan Ra

 

 

 

El tipo que te pasa por la banquina justamente es tipo. 

Pocas veces, casi nunca, es tipa.

El tipo que te pasa por la banquina la tiene grande, muy grande, por eso la muestra y la saca por la ventana cuando por la derecha te pasa.

Vidrios polarizados, gafas negras: no quiere que vos ni nadie lo vea.

Música electrónica o regetón, siempre alto, muy alto. 

Atención. 

No quiere que vos ni nadie le hable: a nadie escucha, solo a sí mismo. 

El tipo que te pasa por la banquina comparte pornografía y viraliza con amigotes videos de mujeres en tanga y le encanta decir: “Sabes a ésta cómo me la garché, no sabés ésta qué trola”. 

Para el tipo que te pasa por la banquina las mujeres son trofeos que hay que exponer.

Habla de fútbol, de golf y automovilismo, de guita y de minas, obvio.

No toma mate, solo bebidas energizantes y come carne, mucha carne. Nunca probó un tomate.

El tipo que te pasa por la banquina tiene Osde, una esposa a la cual faja y engaña, hijos a los cuales no conoce. Vive en un country, entre cámaras de seguridad, paredes blancas y limpias.

Al tipo que te pasa por la banquina le excita tanto la derecha que, cuando tiene que votar, no lo duda, ¿a quién vota? A la derecha. Aunque muchas veces ojo, no vota, le chupa un huevo, total, para él la democracia no existe porque vive en una monarquía donde él: es el único rey.

Ojo con el tipo que te pasa por la banquina, porque muchas veces mata y escapa.

Atención con el tipo que te pasa por la banquina, vos lo conocés, siempre está al lado tuyo idolatrando a la derecha.

Fijate ahora, vas a ver. 

Date vuelta un toque y mirá: 

te está pasando por la banquina.

 

 

 

 

 

Deja una respuesta

Tu comentario es un abrazo compañere (tu dirección de correo electrónico no será publicada).