DECISIONES

Agosto, pacha y paso paso paso. ¿Qué va a pasar? Tenemos que decidir. Como todos los días, aunque algunos se note más. ¿Y los otros? Los pasos silenciosos del árbol. Un mes en el que nos movemos con pasos que son años y números. 99. Decidimos escuchar a una música de Dique Luján, pueblo orillero, garganta de río, perdone Doña Clara pero aún me quedan ganas de robar su naranjal. Hasta su jardín frondoso fuimos. Música viva como el río Paraná, como el río Luján. Río va río barrio, elegimos cruzar el río y pintó Luján, también, con colores y sentires de una comunidad isleña que convive y celebra con la naturaleza todos los días, no solo el primero con su calor distópico, señal de colapso, inestabilidad y la vida que igual se abre camino. Para que corra el pibe desde junio hasta agosto. Para encontrarte en cada nueva estación con la rea, con movimientos que ensanchan la vida como semillas en cada cuerpo, zurciendo colectivas y bosques. Juntarte alrededor de un fuego, de agua caliente, de un ciclo de teatro en un bar y alarte, ver obras conurbanas precocidas y precoces, cocineras, travas y canas, dramas e interludios, haydées, santaritas, alguno dándose con el teléfono. Y después, vaporcito de napo y charla con amigues y con esa ese que no conocés pero que por algo está ahí. ¿Hago esto o lo otro, agosto? ¿No te alcanza para todo? Juntémonos y hagamos.

Deja una respuesta

Tu comentario es un abrazo compañere (tu dirección de correo electrónico no será publicada).