
Estas semanas vienen siendo moviditas, moviditas. Que llueve, que sale el sol, que hace frío. Cuestión que no me dan ganas de hacer nada. Justito justito el miércoles pasado andaba cabizbajo cuando de repente me suena el celu. Lo abro y PUM!! Un mensajito de mi amigo personal el Cani que decía: “Pepito, vamos al club 300 a tomarnos una frescacha y a comer una zappi? De paso vemos a los pibes de las curdas del tambor, que tocan por primera vez en vivo”. Al toque le respondí y le dije obvio que sí. Cazé la bicicleta y aunque estaba garuando me fui pedaleando rapidito por la avenida Presidente Perón, que después se transforma en Centenario. Pedaleé hasta llegar a la cuadra de la estación del tren de San Isidro. Ahí ya estaba cansado, así que me baje de la bicicleta y encaré la caminata. Una cuadra antes de llegar a club 300 ya escuchaba el sonar de los tambores llamándome como un guisito de la abuela un domingo al mediodía. Ya en la puerta me di cuenta que me esperaba una noche épica.
La velada musical comenzó con mucha energía y ritmo de la mano de la cuerdita de candombe. Antes de que sonaran las primeras melodías la gente ya quería tirar las mesas y comenzar a bailotear como si no hubiese jueves laboral. Ni bien entraron las voces de Sofi y Caro Caserta a la clave candombera junto con la guitarra de Juanma la gente quedó pasmada. ¡No sabés!, comencé a ver sonrisas de oreja a oreja por doquier. Mirá que estamos en tiempo de crisis y es difícil ver a las personas sonreír hoy día. La cosa es que abrieron con una versión de “Baile de los morenos” que me emocionó al punto de que me recordó mi infancia. Luego, sonó “Blackbird” de los Beatles. ¡No sabés cómo se puso mi amigo el Cani! Soltó la fresca de sus manos y se puso mover el cuerpo como poseído. ¿Qué pasa con esta banda? Generan sonrisas, baile y otras sensaciones que mejor no te cuento porque no estuviste. Ajo y agua, muchacho.
Además de todo esto, Las curdas del candombe ofrecen un show ordenado en donde las voces están muy bien armonizadas. Las chicas acompañan las melodías con coreografías que suman visualmente al espectáculo. Quedate muzza que todavía no te dije nada del guitarrista. Juanma, por si no lo conoces aún, es uno de los guitarristas más eximios del Conurbano norte. No te jodo. De verdad. Si no me creés, andate a escuchar sus temitas con Dúo junqueño o Agua de florero. En esta ocasión Juanma muestra una faceta sobria en donde deja el espacio a que se luzcan las voces por sobre todo. En mi caso le doy el calificativo de gran sazonador musical. Además de tocar te tira unos coritos de fondo. Todo un campeón este Juanma. Por último pero no menos importante, la cuerdita de candombe. Pero que aguante tienen esos tres, che! Me saco el sombrero. La intensidad que manejan esos muchachos es increible. El mejor maridaje que vas a poder ver junto con la guitarra y las voces. Un show redondisimo que espero volver a ver.
Texto/fotografía: Franco Lòpez
Club 300 queda en 25 de mayo al 315, San Isidro. Ofrece una variedad de shows a la gorra todo los miércoles a partir de las 21 hs.
Contactos: Fb e IG clubsocial300
Integrantes:
Benjamín Collins – Tambor chico
Lucas Tévez – Tambor repique
Tomi Santorsola – Tambor piano
Juan M. Mauro – Guitarra y voz
Sofi Caserta – Voz
Caro Caserta – Voz
Su Ig: Curdas de Tambor

Un comentario
Muy contagioso y entusiasta el relato de la noche vivida…perdón bien vivida. Gracias por compartirla y recomendar??????