
MIENTRAS NUESTROS MUNDOS SE TRANSFORMAN
Todo se paró, se complicó, cambió. No podemos salir, laburar, ser como hasta ahora, y mientras nuestros mundos se desarman y transforman, mientras nos empobrecemos, en la maraña también encontramos aire y tiempo para ser. Tal vez por estar cada vez más acostumbrados a agarrarnos de un flotador y sobrevivir, acá estamos, ¿firmes?
