
Cambia la piel, duele, duele
vértigo de la desnudez
(Cambia la piel, Arbolito)
¿Qué es eso de cambiar la piel? Dejar atrás las escamas de papel. Con la resiliencia aún en blanco y negro, con la billetera flaca de atrás correr. Cambiamos la piel para renacer. Y si hay que adaptarse al nuevo medio, pues lo haremos sin olvidar lo que nos vio nacer. Una bicicleta, varios viajes en tren, largas remadas, miles de revistas de papel. Retoñar. Resurgir. Fenixear desde el barro más profundo para encender con la tintura digital. Si a las palabras se las lleva el viento, pues en la nube quedarán. Colgadas, guardadas, inmortalizadas. Cambiar la piel. Reverdecer. Los colores que estallan fuera de la pantalla de un celular. Roto el celular, viejito el celular, sin memoria que tanto nos demora cargar. Tranqui que esto no va a pesar. Liviano lo digital, crudo lo textual. Lei pal rai bmac: un mantra que abre otro ciclo. Un nuevo verdor. Mudamos la corteza en medio del incendio y acá estamos, revegetando en primavera. Más manos, ramas, puentes regando lo que nos conmueve. Ahora, a brotar, a encendernos los fueguitos en un acto que siempre es descubrimiento.
Texto: Timbó / Ilustración: Lucas Maeder.
Un comentario
Muy bueno.
Me gustó.
Especial de octubre 2019 , sin saber que el 2020 nos recluiria con dolor y miedo, los que Dios dejó para renacer aún más