
Ezequiel (31) y Ramiro (37), chicos trans de San Fernando comparten un pedacito de sus vidas en el día internacional de la visibilidad trans.
Fotos: Eugenia Azar
QUEHACERES
Ezequiel: Me gusta ayudar al otrx cuando lo necesita, seguir el camino que me enseñaron mis referentes. Porque cuando uno empieza, ahí comienza la verdadera batalla; los miedos, inseguridades y hasta el rechazo de la familia. Y estando unx solx es mucho más difícil sobrellevarlo. Mi forma de ayudar es siendo guía en lo que necesitan con la experiencia que ya llevo, como por ejemplo hacer el nuevo DNI con la ley de identidad de género o el inicio de tratamiento de reemplazo de hormonas. Ayudar a dar esos pasos, que aunque ya la ley tiene años, muchxs todavía no saben cómo empezar; además acompañar brindar un oído para escuchar.
Ramiro: Trabajo en la parte de maestranza en el área de deportes en la municipalidad de San Fernando. Me siento muy cómodo, me tratan muy bien, aprendí a usar la sopladora, la bordeadora y ahora estoy pintando los botes de remo con pistola y compresor, estoy re contento. No es a lo que me gustaría dedicarme pero estoy muy contento. Me gusta el teatro, hice teatro cuando era chico, hice clown, me gusta tocar el piano, me gusta pintar, me gusta el arte, siempre pinté. Me gustaría que la sociedad también acepte todo esto, me gustaría dar charlas sobre esto. Para que otres compañeres no se sientan tan solos o solas en este proceso de cambio que quieran tener y que las personas acepten a cada une como lo que quieren ser.
ESPACIOS
Ezequiel: Algunos espacios están con una actitud menos hostil hacia nuestra comunidad, pero todavía falta mucho trabajo en el área laboral, por ejemplo; todavía es muy difícil entrar a un trabajo para una persona trans, en el deporte se está abriendo de a poco y lento.
Ramiro: En mi trabajo, por ejemplo, los profes tienen capacitación del área de diversidad todo el tiempo y tienen mucho tacto, me tratan re bien. También está la gente retrógrada, incluso amigos que me dicen: “Vos sos mujer”. No flaco, soy un varón. Pero esa gente se descarta sola, porque te deja de hablar. Y a mí me sirve para darme cuenta que esas personas no están preparadas para tener esa conversación.
LUCHAS
Ezequiel: La lucha más urgente que tenemos ahora por delante es hacer que se cumpla el cupo laboral trans y que se apruebe la ley integral trans. Esas son las luchas que más urgentes se necesitan.
Ramiro: La lucha más urgente de la comunidad trans para mí es el sistema de salud, que tenga un equipo armado para mujeres y chicos trans. Por ejemplo para los chicos trans que tengan ginecólogos, psicólogos, psiquiatras. Como un equipo armado en base al sistema de salud con el tratamiento de hormonas y de testosterona, que estén capacitados para tratar con personas así como nosotros. Suena raro pero en realidad tendría que ser generalizado y no “porque vos sos trans te vamos a poner aparte”. Por ejemplo a un compañero le pasó que una ginecóloga le dijo: “Bajate la bombacha”. ¿Qué bombacha? Soy un varón trans, no uso bombacha. En todo caso puede decirte: “Bajate la ropa interior” o “Sacate la ropa”. Hace falta capacitación en salud.
31 DE MARZO
Ezequiel: El día de la visibilidad para mí es un día importante, es una fecha que mueve muchos sentimientos para mí, más conociendo la lucha que viene… Y es como recordatorio a las demás personas que existimos, vivimos y que estamos presentes.
Ramiro: Pienso que está bueno el día de la visibilidad pero también pienso que no debería tener que existir, en el fondo. Como lo del cupo laboral trans, ¿por qué tiene que ser así? Si somos personas igual que todos. No somos bichos raros, somos personas que queremos cambiar de género porque no nos percibimos ni nos sentimos como nacimos. Es una lucha constante, me rompe tener que hacer el día de la visibilidad, para saber que nosotros existimos. Nosotros existimos desde el momento cero que nacimos, no tiene porque haber un cupo laboral trans si todos somos seres humanos iguales. Nada más que nos gustan otras cosas. Que en realidad tendría que ser “me enamoré” y no importa de qué te enamoraste, de una chica, o un chico, de lo que sea. Lo acepto, pero en el fondo pienso que no tendría por qué ser así.

