
La Feria de Editores tiene un atractivo especial para lxs editorxs independientes del conurbano norte. Hubo editoriales que cruzaron la General Paz para acercar sus historias y literatura al hormiguero de lectorxs que fueron a Chacarita a buscar libros. ¿Por qué ir? ¿Qué relaciones y diferencias hay entre la FED y las ferias del conurbano norte? Gael Inés de Editorial Mutanta (San Martín), Julia Bustos de Musaraña (Vicente López) y Fernando Pérez Morales de Notanpuan (San Isidro) nos dieron su mirada y recomendaron autores conurbanos.
Texto: Héctor Serres
Fotografías: Matías Moyano
Hace unos días fue la Feria de Editores y durante cuatro días les editorxs del conurbano norte feriaron en Chacarita. La literatura nos mueve, así que me tomo el 60, después el 71 y cruzo la General Paz hasta el Complejo Art Media en esa parte de Chacarita que es casi Villa Crespo. A eso de las cinco de la tarde hay una fila de una cuadra para entrar a la feria. En la vereda, cerca de la puerta, varixs feriantes que no son de la FED venden sus ediciones artesanales. Adentro está explotado de gente entre libros y puestos. Cada pasillo es una calle literaria. Hay pocas editoriales conurbanorteñas: Notanpuan, Musaraña, Mutanta, y Libraria. Mutanta está en la calle Marcelo Cohen y hacía ahí voy. Dando pocos pasos por la calle Tamara Kamenszain está el puesto de Milena Caserola, que entre sus libros tiene Hablar demasiado suele ser poco, de Juan Coronel, escritor de El Talar (Tigre), editado por Astronauta Ruso. Uno de los poemas dice:
Dos señoras se suben en Béccar / y hablan de Silvio Rodríguez como si fuera un hospital privado. / Se ponen a cantar. / Una de ellas lagrimea y le pregunta a la otra si cantó «Te doy una canción» / No, pelotuda, es una de Los Tipitos, le responde. / Río. / Con un dedo hago agujeros en el cielo de la ventana. / En la radio suena Europa. / No distingo los ritmos de las voces. / No estoy triste ni contento. / Ni siquiera puedo sentirme acá. / Las señoras se bajan en la cancha de Tigre (…).
Cierro el libro para seguirlo después. El puesto de Mutanta está en la otra punta y después de un rato de esquivar gente y ver libros, encuentro ahí a Gael Inés, poeta transmasculino y une de les coeditorxs de Mutanta, editorial que tiene una pata en Villa Ballester y en el conurbano bonaerense.

EDITORIAL MUTANTA: “HAY VOCES QUE TIENEN QUE SER ESCUCHADAS”
¿Por qué venir a la FED, Gael?
Porque entendemos que hay espacios mainstream dentro de un sistema editorial dentro del sistema capitalista y de ser latinoamericano y vivir en el mundo editorial, entendemos que hay voces que trabajan en los territorios y por fuera de las capitales, que es donde se condensan las grandes herramientas (o los grandes movimientos) que tienen que ser escuchadas. Y que esas voces, si no hay un proyecto comunitario detrás, político y cultural, no llegan a esos espacios. Espacios que creemos de que un poco se hacen de nuestra historicidad y de nuestra propia voz y quehaceres. Entonces, queremos habitar espacios como lo son la FED o aún más grandes como la Feria del Libro, para que esas voces existan y para que también se sepa que hay trabajo por fuera de los oligopolios editoriales.
¿A qué ferias fueron con Mutanta en el conurbano norte o conurbano?
Se hizo una feria en el Transformador de Haedo, que la hizo Jardín Oeste, que es una cooperativa editorial (fue una feria LGTIQ+), la Feria bajo el puente, del Demiurgo en Haedo norte. Hemos habitado, más que ferias, espacios en el conurbano, como Casa Frida, el ciclo Puente (de poesía). Al venir de la cultura fanzine y de editar voces que van al choque de todo lo establecido, hemos participado de ferias de bandas punk, hardcore, alternativas y llegamos, por ejemplo, a la Feria del libro que se hace en La Casona de Flores, donde está la comunidad boliviana. Siempre tejemos redes de los territorios. He estado en La Plata con mi proyecto Inés Púrpura y con Mutanta viajamos a Azul, Ayacucho, Tandil. En Tigre estuvimos en el Festival de la isla, que lo organizó la poeta Gabriela Bejerman.
¿Qué relación y diferencias ves entre la FED y esas ferias?
Entendemos que se está viviendo un momento de mucha expropiación cultural o extractivismo cultural y hay ferias que las arman las propias personas desde sus propias, digamos, intersecciones. Entonces, si uno va a una feria en La Matanza y están los propios vecinos con los tablones, donde se hace el cobro de una mesa a la gorra o compañeres que vienen trabajando en gestión cultural, que piden un subsidio, yo siento que hay una diferencia en lo discursivo y en el hacer. Quizás no son tan masivas pero sí son mucho más cálidas, siento yo.
Además de Florencia Piedrabuena, escritora de Benavídez que publicó Femme en Mutanta, ¿hay otras autoras del conurbano norte o conurbano a las que hayan editado?
Sí: Corina Iglesias de Polvorines; Pamela (Neme Scheij) de Ciudad Jardín, Victoria Palacios de Ciudad Jardín, Buqui Cardelino de Villa Elisa, La Plata. Trabajamos personas que no están en C.A.B.A. Y nuestros próximos títulos van a ser un poemario de Melisa Papillo, de Ciudad Jardín, y de Eva Peña, que es una persona que vive en el sur de Argentina. Es una mujer trans que es activista por los derechos de la identidad, es activista política. También Sol Zurita, de Ballester. Trabajamos internacionalmente creando rizomas entre quien escribe y quien ilustra, creando comunidad todo el tiempo, porque sentimos que nuestra comunidad está todo el tiempo en emergencia. No solamente somos poetas, sino que también somos personas transgéneros con una expectativa de vida de 40 años; personas entre los 25 y 40 años con pluriempleo, madres, feministas, latinoamericanas, lesbianas, gordas, discas. Es una comunidad que tiene que estar unida y produciendo y que esa producción sea lo más horizontal posible. Y robándole tiempo a este capitalismo que te quiere quieto e individualista y comprando sin ningún tipo de aporte a la cultura. La mayoría de nuestras autoras, autores también trabajan en los barrios como docentes, talleristas, bibliotecarias, militante antirepresiva y estudiantil. Nos interesa realmente editar estas voces.
Cerca de Mutanta, en la calle Hebe Uhart está el puesto de la Editorial Musaraña, de Florida. En el puesto está Julia Bustos, coeditora y parte también de la librería Musaraña, que en la FED de 2022 ganó el premio por la labor librera.
EDITORIAL MUSARAÑA: “¿POR QUÉ NO VENIR?”
Ya no somos más la librería del año pero la gente me dice que la copa es como que la seguís teniendo, es como ser campeón del mundo. Además, ganó ahora una librería del sur, Vuelvo al sur, muy bella.
¿Por qué venir a la FED?
Lo que a nosotros nos pasa es que somos un proyecto doble: tanto librería como editorial. Entonces, tenemos que estar sí o sí en la FED para mostrar nuestros libros. Entonces, venir a la FED no es una opción. Tampoco es tan lejos, además. Igual vamos a la feria de San Isidro también, vamos al stand de Provincia de la Feria Grande. “¿Por qué no?” es la pregunta en realidad.
¿Qué diferencias o relaciones ves entre esta feria y las del conurbano norte?
¿Con la Leer? Lo que pasa es que esta es una feria central y tiene varios años ya. Por ahí hay más material acá, pero las editoriales son bastantes las mismas. No tiene nada que envidiarle igual a la de San Isidro. Además, conurbano norte no es tan lejos.
¿Autores, escritores, escritoras del conurbano norte que quieras recomendar?
Voy a recomendar a mi autora favorita de todo el mundo que es Mariana Ruiz Johnson, nacida y criada en el conurbano norte, y a otro autor favorito también amigo que es Nicolás Yuth. No sé si es nacido en el conurbano norte, pero vive ahí, ahí cría a su hija por lo menos. Son dos de mis escritores favoritos definitivamente. Y, además, salen en todas las editoriales, así que no es que solo estoy recomendando mis libros (risas).
Ahí nomás del puesto de Musaraña, está el de Indómita Luz, que tiene entre su catálogo a Mascotas, un libro de cuentos de Anahí Flores, escritora de Florida, Mariano Quirós, Carlos Chernov, Horacio Convertini, Yamila Begné, Martin Felipe Castagnet y César Sodero. Un poco más lejos, en la calle Luis Chitarroni están la Editorial Libraria, de Vicente López, y Notanpuan, de San Isidro, que estuvo entre las ocho editoriales de todo el país elegidas para el premio a la labor librera. En el de Notanpuan, está Fernando Pérez Morales, librero y editor.

NOTANPUAN: “LA FED ES UN PULMÓN SALVAJE DEL MUNDO EDITORIAL ARGENTINO”
Como editorial del conurbano norte, ¿por qué venir a la FED?
Porque la FED es la mejor feria que hay en este país por lejos. En cuatro días pasa de todo. Detrás de cada mesa, hay un editor. No podés traer más que tu propio material. No hay tantos negocios por detrás. No tiene la política que tiene la feria de la Rural. Tiene una cosa más de los que le ponemos el cuerpo al libro. Y eso marca la diferencia. Es una feria a la que uno viene bien, con buen espíritu. Se ha generado eso. Nos atrapó a todos los del mundo editorial, a los que somos independientes. Además, ha logrado que les vaya bien a ellos y a nosotros, no es fácil eso. Lo que sí la FED le saca cada vez más puntos a la Rural, que se transformó en un alto pelotudeo político.
¿Relaciones y diferencias entre la FED y las ferias del conurbano norte?
La Feria Leer es una feria más estética, más San Isidro, más cuidando también la presentación, el lugar, las carpas. Es otra gran feria, pero no tiene nada que ver con esto. Esto es un pulmón. Son ferias distintas pero cada una tiene su encanto. Esta es el pulmón salvaje del mundo editorial argentino.
¿Escritores, escritoras, editoriales, librerías del conurbano norte que te resuenen acá en esta feria?
Está Musaraña, que son unos capos, y después no mucho más. Creo que Libraria también son de zona norte.
¿Alguna frase o cita que hayas escuchado en la feria?
No me acuerdo pero, por ejemplo, yo tengo un libro que se llama así, ¿no? (señala Que paja ir al centro, de Martín Wilson). Nos divertimos todo el día viendo la reacción de la gente frente a ese título. Primero, los extranjeros que pasan, que no entienden el significado y, después, la gente que dice “Ahhh”, algún comentario. Es un libro que pega más el título. Nos hemos divertido con eso. Bancamos zona norte, San Isidro. Estamos acá representando de alguna manera el barrio. Todo esto de alguna manera tiene que ver con el aguante. Muchas horas de laburo y mucha solidaridad entre los que estamos. Estamos todos en la misma. Somos sobrevivientes de una democracia del orto que nos viene maltratando mucho, ¿entendés? Esto nos llena, nos inspira. Salís con ganas, porque ves que hay algo esencial que está. La pasión, el talento, la capacidad de editar, remarla contra la corriente, ir contra lo que vale hoy el papel, ir contra lo que te sale mandar un libro hoy a la imprenta. Hay que tener muchos huevos para seguir siendo editor. Eso es la FED.