LLANTÉN

 

 

Texto y fotografías: Eleonora Miscelotta

Ilustración: Vale Lamat

 

 

 

La Naturaleza mantiene un lenguaje misterioso. Pero si abrimos nuestros sentidos podemos escuchar algunas indicaciones. La herramienta más preciada de un agricultor es la observación. Es tan inmensa la naturaleza, es una realidad y un concepto casi inabarcable. Hay que estar cautxs y sigilosxs para poder ver y escuchar. En cada metro cuadrado de territorio se despliega un mundo vivo que lucha por cohabitar con nosotrxs el espacio.

 

Bien, si pensamos en buenezas hay que tener en cuenta que todo ser vegetal sirve. Sacarse de la cabeza la idea excluyente de “yuyo” y de parquización civilizada (que, por cierto detesto, me parece lo más antiestético que hay). Sí, todo sirve, todo guarda un misterio, todo ser vegetal tiene una función o una razón de estar.

 

En este artículo me inspiré en el Llantén. ¿Lo conocen? ¿Lo reconocen?

El llantén es una planta que ingresaron los colonos a América. Bueno, destruyeron todo pero nos acercaron esta bueneza tan valiosa. Hablemos un poco de la planta a nivel botánico

 

Es una herbácea de porte pequeño a mediano (puede medir de 20 a 60 cm). Las hojas nacen de una roseta basal y tiene de 3 a 7 nervios longitudinales. Las espigas cilíndricas, erguidas, cubiertas de pequeñas flores blancas o verdes claro. Cada planta puede llegar a producir ¡30 espigas! Es decir, miles de semillas. Se recolectan sus hojas a fines de invierno y las semillas que da la espiga en primavera-verano. El Llantén es una planta indicadora de suelos apelmazados, con poco drenaje pero bien nutridos. Ustedes verán qué hacen con esa data pero yo como horticultora no decidiría sembrar zanahorias ahí por ejemplo, ya que necesitan un suelo bien suelto. También puedo decidir trabajarlo un poco, prepararlo antes de ubicar hortalizas en la zona. Ven, aquí comienza mi diálogo con el territorio. Ahora bien, veamos qué medicina y alimento nos regala esta bueneza.

 

 

 

 

INFORMACIÓN NUTRICIONAL:

 

Hierro, zinc, magnesio, fósforo y calcio

Ácidos grasos

Vitaminas A, C, K 

Betacarotenos

Las semillas son especialmente altas en proteínas, grasas y mucílagos (tipo de fibra soluble con muchos beneficios para la salud)

 

PROPIEDADES MEDICINALES: 

 

Antibiótico

Expectorante, sedante, depurativo

Antihemorrágico

Se utiliza como antibiótico en caso de cistitis, afecciones respiratorias y gripe

Alivia síntomas de reumatismo, dolor menstrual, inflamación intestinal, diarrea y hemorroides

Indicado para tratar trastornos de vejiga o riñones

Se lo utiliza en caso de estreñimiento

 

USO EXTERNO: 

 

Antiséptico, antibiótico, cicatrizante, antiinflamatorio, emoliente, astringente (cataplasmas, oleatos)

Alivia dolor de dientes y encías (buches con tintura madre en medio vaso de agua)

Alivia dolor por picaduras de insectos

Útil para tratamiento de herpes y afecciones de la piel en general

 

CONTRAINDICACIONES: 

 

Contiene Vitamina K, no se recomienda para pacientes con patologías cardíacas, ni embarazadas.

 

A COMER

 

Ahora vamos a la parte más divertida que es su utilización gastronómica. Podemos usar sus hojas hervidas en sopas, tartas, etc. Y tiernas en ensaladas. Sus semillas secas las podemos utilizar enteras o molidas de la misma manera que utilizamos cualquier semilla (chia, sésamo, etc.). Las membranas que cubren las semillas se pueden usar como si fuera salvado en panificaciones. Las raíces tiernas de plantas jóvenes se pueden consumir crudas (ralladas como si fueran zanahorias). Y las raíces de plantas de mayor edad remojadas y hervidas. Recomiendo aprovechar las raíces porque tienen en su piel una buena cantidad de ácido glutámico que es el responsable del sabor umami. El sabor umami es delicioso, todo lo rico tiene este sabor.

 

Pensemos en una ensalada… a ver… ¡Ya está!

 

1 zanahoria rallada

Hojas de espinaca

Hojas de llantén tiernas

Semillas de llantén molidas

Aceite, sal y pimienta

 

 

 

 

Y si se animan a sembrar las semillas de Llantén, aquí les dejo un par de recomendaciones:

 

No enterrar la semilla más de dos veces su tamaño. Es decir, muy poco en el caso del Llantén porque son muy pequeñas. Otra cosa importante para facilitar su germinación es que el sustrato que utilicemos sea bien liviano. Podemos usar una mezcla de turba, compost y perlita. Esta data sirve para cualquier tipo de germinación. Después, cuando las plantas estén crecidas, las podemos trasplantar a cualquier tipo de terreno (si es arcilloso mejor, recuerden que se desarrolla bien en suelos apelmazados).

Me despido dejándoles estas recomendaciones de Elena A. Lakovleva, autora del libro Ubicación actual, Edén, que trata sobre forrajeo. Libro muy consultado para estas columnas:

 

NO COMAS ALGO SI NO ESTÁS SEGURX QUE LO IDENTIFICASTE CORRECTAMENTE”

Para esto hay guías muy completas. No se reconoce una planta solo por una foto, sino por una serie de características formales.

 

“AL INGERIR UN ALIMENTO POR PRIMERA VEZ COMÉ CON MODERACIÓN. COMPROBÁ QUE NO SOS ALÉRGICX”

 

“AL INGERIR UN ALIMENTO POR PRIMERA VEZ COMA CON MODERACIÓN. COMPRUEBE QUE NO ES ALÉRGICO”

“ESTÁ ABIERTX A DISFRUTAR NUEVOS SABORES”.

Este es un punto fundamental para abrirnos a consumir buenezas.

 

 

¡A su salud! ¡Por la soberanía alimentaria! Y una buena utilización de los recursos naturales. Ese siempre será mi brindis.

 

 

 

 

 

Hay otras buenezas

En Buenezas podés ver cerrajas, dientes de león, bledos y ortigas, otras verduras que están ahí y no siempre vemos.


Agua para regar

Por suerte las buenezas crecen solas. Nosotrxs, en cambio, necesitamos un poco de agua y tiempo para seguir encontrándolas y contándote sobre ellas.

¿Qué te pareció lo que leíste?
    Mabel leva
    15 Sep 2021
    12:22am

    Muy interesante conocer plantas poco conocidas y todos sus usos

¿Qué te pareció lo que recién viste/leíste? Tu comentario sincero es un abrazo compañere, no lo dudes.

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