Bienvenido sea el pan cuando está amasado de sentimiento, sobre todo si es del día, recién hecho, calentito. ¿Quién puede negarse?

Nadie.

Si la costumbre del pan la llevamos adentro, como la tierra, que cuando llueve es barro y luego huellas en el suelo escobarense.

Los amigos saben que, como la harina, la tierra no ensucia; nunca lo hará. Porque por más crisis que haya en las casitas del país nunca falte el pancito, sea blanco, integral o con semillas. El pan también es nuestra infancia, tostadas con manteca, las del viejo, un sanguchito bajo el brazo, consejo de la vieja.

El valor de las verdaderas amistades reside, entre otras cosas, en la posibilidad de transmitirle al Otro el delirio propio, así el Otro escucha y traduce la expresión ajena como propia verdad / así amasar / juntos / la idea / arrojar levadura al viento / salpicarle un cacho de agua / la cosa empieza a levar.

Ecopan se horneó, entonces, cuatro años atrás con el calor de la amistad de “El Pana” y Dante como una sincera alternativa de trabajo, necesaria energía para patear las quintas del barrio con la canasta al hombro, sábados y domingos, llueva o truene durante los primeros setecientos treinta soles. Ambos latían que debían independizarse, salirse del confort (que no es confort), suprimir la idea absurda de tener que viajar a Capital de lunes a viernes con una Panamericana colapsada y por un sueldito que de rodillas pareciera que debemos agradecer. Era necesario animarse y generar nuevas creencias: lo propio / en tierra propia / manos propias. Así los amigos definieron que ofrecer pan es como ofrecer alegría, no son medicamentos ni trapos ni palanganas.

¿Quién puede negarse, entonces, a un pancito amasado de sentimiento si es del día, recién hecho, calentito?

Ecopan es el reconocido pancito orgánico con semillas que le dio nombre al emprendimiento que desde hace ya dos años tiene su propia panadería de barrio ubicada en Santa Fe, esquina Castelli. Una esquina que es ochava, linda, típica, antigua, donde pareciera que el tiempo no pasa, donde da ganas de frenar para quedarse, contemplar y respirar vida, porque el horno está encendido y un mate bien caliente entre amigos es el remedio natural para atravesar la crisis y por más crisis que / bienvenido el pan / nunca falte.

QUIERO

Panes orgánicos, integrales, blancos, escones, pepas, facturas, pastelería, tartas integrales, prepizzas, harinas integrales, orgánicas, yerbas, avena, miel, entre otros.

SON

Juan “El Pana” López y Dante Arce.

CONTACTO

Horario pandémico. Martes a domingos de 8 a 13 hs y 15:30 a 18 hs (aceptan Mercadopago).

Cel. 113.824.5030 / Santa Fe 943 (esq.Castelli), Ing. Maschwitz.

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Texto y fotografías: Guido Zappacosta

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