Ahora que estamos en confianza y nos dimos cuenta de que el papel ya fue (o no), me parece prudente contarles algo que me pasó hace poquito nomás. Una historia solo para nosotros los millenials porque se la conté a mi papá y no entendía un joraca. Bueno la cosa es así: la otra vez estaba charlando con mi concubino, en la cocina, contándole de que me quería comprar un arito nuevo porque el que tenía ya me parecía feo. Cuestión agarro mi celular y entro a Instagram. ¡PUM! Una publicidad de una joyera: RITUAL DE LO HABITUAL. Me agarro un julepe barbaro. Inclusive empecé a mirar hacia los costados como si alguien me estuviera vigilando. Luego pensé:¿Mi celular me está escuchando más que mi concubino? De todas maneras el miedo se me fue al toque porque ví una cosa más linda que la otra en ese Instagram. Inclusive le comente una foto de unos aritos que me habían fascinado. Dejé el celu por unos diez minutos. Cuando lo agarro nuevamente, la joyera ya me había respondido. Inclusive me preguntaba si quería que pusiéramos un punto de encuentro para retirarlos.Obviamente que se los compré y la conocí en persona. Pusimos como punto la plaza Mitre de San Fernando. Un detalle no menos importante: ella llegó en bicicleta. ¡Qué servicio de lujo! Esa es la historia. Fin. No hay nada más que contar. ¿Te pensaste que iba a pasar algo re loco, no? Bueno, pero no. Ah, ¡sí! Al poco tiempo le compré más cositas y como escribo para la Timbó se me ocurrió hacerle una nota. Así que sin mas preambulo les presento a Victoria Godoy, joyera del barrio infico, dueña y propietaria de RITUAL DE LO HABITUAL.

Victoria Godoy a.k.a (significa sobrenombre, re millenial) RITUAL DE LO HABITUAL, nos cuenta que antes de llegar a trabajar con joyas pasó antes por otras disciplinas como  tatuaje, dibujo y pintura. Cabe destacar que ella estudia Artes visuales. Dentro de esta búsqueda, llegó a la joyería, tal vez sin mucha expectativa debido a que no es un oficio muy común hoy en día. Como dice el refrán: El que busca encuentra y Victoria encontró a su profesora y guía, Fernanda Oliva. Poco a poco, Victoria se fue encontrando más con este oficio, sin faltar a ninguna clase. Llueve o truene. Así, rápidamente fue aprendiendo el oficio de ser joyera. Aprendió tan rápido que a la brevedad comenzó a comercializar sus productos en algunas ferias de la Capital Federal. No le fue muy bien que digamos. Sus primeras experiencias fueron un tanto decepcionantes. La vida de un joyero no es como ustedes piensan, manga de hippies.

Es acá donde hay un giro en la historia. Victoria insistió. Sabía que ella era buena en esto que hacía, por lo tanto continuó yendo a ferias para curtirse, como quien dice la cosa. Ya para mediados del 2019, Victoria mutó. Tomó consciencia de lo que estaba haciendo. Ahora sabe muy bien lo que su trabajo vale porque viste que está el típico mamerto que en las ferias te dice “Che, esto es re caro”. El trabajo de ella vale y vale mucho. ¿Algunos de ustedes sabe cuántas horas de trabajo se requieren para hacer un par de aros o una cadenita? ¿Saben? Mucho tiempo. Mucho de verdad. Además, no estás contando el amor que tienen las joyas que hace Victoria. Son únicas e irrepetibles.

Algunas de las cosas que no les conté son que por ejemplo RITUAL DE LO HABITUAL tiene una cantidad de trabajadores que no se imaginan ni por casualidad. ¿Adivinan? ¿tres? ¿cinco? ¿nueve? Ninguna de esas. Una sola persona está detrás de este proyecto. Es la misma que te nombre arriba hace un ratito. Sí, es Victoria, la joyera, pero también es Victoria “la community manager”, Victoria “la repartidora de pedidos”, Victoria “la diseñadora”. Podría seguir un rato largo pero creo que se entendió el punto. Ella hace todo. Estos millenials se van al pasto.Se hacen maña para hacer cualquier cosa. Victoria tiene joyas de cobre, plata y algunas de alpaca para vender. Obvio que también realiza arreglos. Así que si tenes esa medallita que la abuela te regaló y la tenés rota, no dudes en hablarle. 

Antes de que me olvide, Victoria dicta talleres hoy día. Posta, posta. Estate pillo y anotate, porque por lo que me contaron en el barrio ella es alta docente. 

Texto y foto: Franco Lopez

QUIERO 

Aros, pins, esclavas de bronca y anillos.  

CONTACTO 

IG: ritual.delohabitual

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