Pucho, puchito, puchardi o, como le dicen les hippies, tabaquito. Algunes usan filtros, otres no porque dicen que les gusta que sea todo más natural, como debe de ser. No importa con quién me cruce en Zona Norte, no hay quién no haya ido al menos una vez a la Tabaquería “El pucho”, ese lugar donde te recibe calidamente Eduardo Pedro Renna.

El sueño de Eduardo a los 19 años era tener su propio negocio de tabaco. Ese sueño nace a raíz de que durante su adolescencia, Eduardo, o como le decimos nosotres, “El pucho”, trabajaba en una librería llamada “Casa Mouche” donde se vendían artículos para las escuelas y también tabaco. Luego de ahorrar pesito a pesito su sueño se hizo realidad. Un 4 de junio de 1969 se fundó esta tabaquería en la esquina de Constitución al 1201, entre Alsina y Ayacucho, San Fernando.

Desde sus comienzos, “El pucho” siempre atendió el local solo, excepto algunas fechas especiales como Navidad, el día de la madre/padre, cuando lo ayudaban su viejita y una chica amiga. Su horario supo ser de turno completo con un cortesito al mediodía, pero con el correr del tiempo fue mutando. Hoy, con Eduardo “El pucho” ya jubilado, abre sus puertas en el horario de 20 a 24 hs porque “disfruto más la noche”. Quienes le conocemos sabemos que, con tan solo llamarlo a su celular, Eduardo se acerca a su negocio para brindarte todo lo que pueda.

Este localcito se diferencia del resto de todos los de la calle Constitución. ¿Por qué, pibe? PUFF. Además de que Eduardo sabe todo, es amable; primero te pregunta cómo estás, cómo te está yendo en el laburo, cómo anda la familia, y no lo hace por compromiso. Te pregunta porque quiere saber de vos, quiere saber a quién le está vendiendo sus productos. Quien le cuenta esto lo hace con experiencia: un verano me lo crucé por la calle Quirno Costa y tan amablemente me saludó, me recordó que él se iba a tomar unas pequeñas vacaciones y que no me olvidara de comprar tabaquito para que no me quede sin fumar en su corta ausencia.

También “El pucho” es el único que sigue fiando a su clientela. Tiene su libretita de color crema al costadito del mostrador en donde anota todos los nombres de las personas que le deben plata. Entre charla y charla Don Eduardo contó que, si bien le gusta el tabaco, nunca tuvo el vicio. Entre sus 17 y 22 años probó varios tabacos húmedos y en pipa, pero luego los dejó. “El pucho” también cuenta que en Canal está la tabaquería  “Furcade”, que tiene más o menos la misma antigüedad que la suya y que es manejada por “Carlitos” Furcade. Le agradecemos el dato. Pero, sin intención de meter cizaña, Eduardo tiene precios más baratitos. ¿Solo puchos vende? Vende de todo, desde tabaco húmedo hasta tabaco para armar. También filtros, sedas, pipas, armadores, picadores, pilas y demás. Vení a comprarte un tabaquito y de paso te llevas una charla de aquellas.

Texto: Pepe López. Fotografías: Ramiro Buela

Quiero: sedas, filtros, tabaco húmedo y más. 

Horario: lunes a sábados, de 20 a 24 hs.

Dónde: Constitución 1201, entre Alsina y Ayacucho, San Fernando.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *